Acerca de la investigación

Curaduría de Priscilla Molina, Curadora de Arqueología
Colaboración en la investigación: Mónica Aguilar, arqueóloga

Cuáles sonidos inspiraron la música precolombina? ¿Cómo se idearon los instrumentos que los reprodujeron? ¿En qué prácticas cotidianas o de celebración estuvo presente la música? ¿Sigue viva la herencia musical de los pobladores prehispánicos en las comunidades indígenas actuales?

La metáfora de los sonidos invita al visitante a hacerse estas y muchas preguntas más al recorrer una muestra de más de 60 instrumentos musicales arqueológicos que datan de los años 500 a.C. al 1550 d.C. Ocarinas, cascabeles, flautas, silbatos, maracas y sonajeros hallados en el Pacífico Norte, Sur y en el Caribe Central del país son parte de la selección de objetos de la exhibición.

La investigación que dio origen al proyecto fue realizada por Priscilla Molina, curadora de Arqueología de los MBCCR y su colega, la arqueóloga Mónica Aguilar, quienes complementaron su conocimiento acerca de la música prehispánica con datos de códices, crónicas del período de la conquista y de la primera parte de la colonia, hallazgos arqueológicos, investigaciones actuales nacionales y extranjeras y con la colaboración de investigadores y músicos contemporáneos como Jorge Luis Acevedo, Eduardo Oviedo, Manuel Dávila, Andrés Cervilla y Joan Villaperros.

A pesar de que es un estudio de artefactos arqueológicos, la exhibición no se concentró únicamente en la descripción del objeto y su forma de manufactura, sino que ahonda en los seres humanos quienes los idearon, los confeccionaron, los utilizaron y les dieron un significado individual y colectivo. Para esto, se combina la etnomusicología, la psicología y la antropología con el fin de identificar cómo estos objetos fueron medios de expresión de la cultura precolombina.

Acerca de la exhibición

El recorrido inicia abordando cómo era definida la música en el período precolombino, la cual no era concebida como en la actualidad. Sin embargo, tenía una gran importancia en los niveles social y cultural, sobre todo en lo colectivo, ya que, además de ser un ensamble de sonidos, identificó el comportamiento de los pueblos.

De la mano con esta premisa, también se introduce al visitante en el conocimiento de la principal fuente de inspiración de los sonidos y la música para estas poblaciones: el medio ambiente. Es así como se llega al concepto de La metáfora de los sonidos mediante el cual se explica cómo los sonidos de animales, el agua, el viento, entre otros, se capturan simbólicamente en un objeto musical o en la voz.

A partir de aquí, el público se encuentra con artefactos que representan a músicos y cantores. Personajes que, conjuntamente con los artesanos, fueron claves en la manufactura y ejecución de los instrumentos. Jarrones de cerámica y objetos de oro muestran estilizaciones de músicos con máscaras, decorados corporales, tocados o utilizando instrumentos en sus manos.

Esto da pie para que el visitante conozca qué motivó su invención o cuál era el uso de los instrumentos musicales. La exhibición destaca la participación de músicos, cantores y bailarines en rituales asociados a la siembra, la recolección de cosechas, la cacería, la fertilidad, rituales religiosos –muertes o enterramientos‒, las guerras, el ascenso al poder, las alianzas matrimoniales, comunicación entre pueblos, avisos de peligro, entre otros.

 

 

Artículos y publicaciones

 

 

 

 

 

Los sonidos precolombinos reviven

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los sonidos precolombinos reviven

 

 

 

 

 

 

 

Los sonidos precolombinos reviven

Pre-Columbian Sounds Come  Alive

 

 

Los sonidos precolombinos reviven

 

 

 

 

 

 

Pre-Columbian Sounds Come  Alive