{"id":20291,"date":"2022-12-15T10:08:22","date_gmt":"2022-12-15T10:08:22","guid":{"rendered":"http:\/\/administrador"},"modified":"2022-12-15T10:08:22","modified_gmt":"2022-12-15T10:08:22","slug":"pinolillo-tortillas-pinto-y-cafe-por-osmar-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/pinolillo-tortillas-pinto-y-cafe-por-osmar-3\/","title":{"rendered":"Pinolillo, tortillas, pinto y caf\u00e9\/ Por Osmar Mart\u00ednez"},"content":{"rendered":"<p>Durante el a\u00f1o de 1990 decid\u00ed abandonar mi pa\u00eds para aventurarme hacia Costa Rica tenia un poco de incertidumbre por lo que pod\u00eda acontecer en el camino, pero a\u00fan as\u00ed tome la decisi\u00f3n sin dar un paso atr\u00e1s me desped\u00ed de mis padres y familiares los cuales me dieron su bendici\u00f3n me alistaron unos cuantos alimentos para el camino, luego de eso me dirig\u00ed al bus que viaja de Chinandega hac\u00eda la frontera.<\/p>\n<p>Cuando sub\u00ed al bus hab\u00eda una se\u00f1ora y su hijo sentados en la parte de adelante . Ella me sonr\u00edo y me dijo: Hola joven\u00a1! Si quiere se sienta aqu\u00ed para que no este tan solo atr\u00e1s, a lo cual asent\u00ed y me quede con ellos compartimos por varias horas el motivo por el cual iba hacia Costa Rica ella me dijo que quer\u00eda mandarle un poco de dinero a sus padres los cuales se encontraban enfermos. Yo le dije que yo iba hacer varias cosas pero no le di muchas explicaciones ya que apenas la conoc\u00eda. Estaba emocionado cuando vi que llegamos a la frontera.<\/p>\n<p>Caminamos por largas horas, la comida se iba agotando al igual que se fue oscureciendo. A las 7 de la noche pasamos la frontera de Ca\u00f1as Blancas. El coyote que nos dej\u00f3 a unos 200 m de una finca, la cual se hacia un poco visible por la luz de la luna, seguimos avanzando pero \u00e9l ni\u00f1o comenz\u00f3 a llorar. Estaba cansado de tanto caminar, por lo cual decidimos descansar un poco. Nos sentamos debajo de un \u00e1rbol, ella sac\u00f3 de su bolso unos vasos y un poco de comida que les quedaba.\u00a0 Yo saqu\u00e9 unas tortillas y un pinolillo que me hab\u00edan alistado antes de salir por aquello me dijo mi padre si quedas con hambre llevas algo de m\u00e1s. Ese d\u00eda, mi madre las hab\u00eda hecho tan grandes que parec\u00edan ruedas de carreta sin exagerar.\u00a0 Ese queso estuvo tan rico que no dejamos nada.<\/p>\n<p>De un momento a otro escuchamos el aullido del coyote, el cual nos asust\u00f3; pero el que nos hizo levantarnos y correr fue un tigre y corrimos en direcci\u00f3n a la casita de la finca para protegernos. Para mala suerte, cuando llegamos tocamos y tocamos pero nadie nos abri\u00f3. Lo bueno fue que nos quedamos debajo del techo de la casa, nos sent\u00edamos m\u00e1s seguros. Descansamos un poco teniendo cautela de que nada se nos acercara pero al pasar las horas nos quedamos dormidos por el cansancio.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, a las cuatro de la madrugada y con el canto de los gallos, nos despertamos. De pronto vimos como un perro iba saliendo detr\u00e1s de unos \u00e1rboles que estaban rodeando la casa. Comenz\u00f3 a ladrarnos y ladrarnos, pero el muy cobarde en la noche no sali\u00f3. El se\u00f1or de la casa, al escuchar los ladridos del perro, abri\u00f3 la puerta y sali\u00f3 con una escopeta en la mano. Al mirarnos nos dijo: \u00bfustedes son nicarag\u00fcenses, no saben que andar de noche es peligroso?<\/p>\n<p>Pasen a la casa.\u00a0 Llam\u00f3 a la esposa,\u00a0 la cual sali\u00f3 de la cocina. Nos sonri\u00f3 y nos dijo que se llamaba Ana. Nos dio caf\u00e9 caliente y pinto como ella dec\u00eda. El pinto y el caf\u00e9 nos ayudo a matar el fr\u00edo de la madrugada. Cuando se hicieron las 6, el se\u00f1or nos dio la direcci\u00f3n para llegar a la parada de buses que ven\u00edan hacia San Jose.\u00a0 Nos despedimos, les dimos las gracias por vernos ayudado. Tomamos el bus y al llegar al destino me desped\u00ed de la se\u00f1ora y su hijo.<\/p>\n<p><em><strong>*These stories reflect the perspectives and opinions of each author.<\/strong><\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante el a\u00f1o de 1990 decid\u00ed abandonar mi pa\u00eds para aventurarme hacia Costa Rica tenia un poco de incertidumbre por lo que pod\u00eda acontecer en el camino, pero a\u00fan as\u00ed tome la decisi\u00f3n sin dar un paso atr\u00e1s me desped\u00ed de mis padres y familiares&hellip;<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":20293,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"footnotes":""},"categories":[1727],"tags":[],"class_list":["post-20291","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-de-fronteras","post_format-post-format-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20291"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20291\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20293"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/museosdelbancocentral.org\/eng\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}