Acerca de la exhibición

La incesante búsqueda de respuestas de Adrián Arguedas a la pregunta quiénes somos da origen a grabados, pinturas, esculturas, ensambles e instalaciones que recuerdan que todos somos viajeros, sujetos de cambio, resultado de los vínculos con los otros y aprendices. A partir de esta indagación, Arguedas muestra una faceta desconocida y nueva de su proceso de creación en la exhibición El aprendiz.

En esta reciente etapa, Arguedas se aleja de las interpelaciones de orden político, social y religioso que caracterizan su trabajo previo, -aunque mantiene algunas referencias a sus obras anteriores-, para explorar la existencia humana desde una perspectiva introspectiva e íntima. 

Como es habitual en el trabajo del artista, las obras de esta exhibición enfatizan la existencia de un bagaje cultural híbrido, en el que coexisten aspectos de algunas cosmovisiones amerindias, con otras de carácter colonial y otra de orden contemporáneo. Así, las referencias a iconografías y simbolismos ancestrales coexisten con registros expresivos propios de la infancia, íconos de la sociedad de consumo y de la industria del entretenimiento, de la imaginería religiosa y de las tradiciones populares.

Estas apropiaciones adquieren sentidos inesperados en la exploración técnica y de materiales que hace Arguedas, sin abandonar el grabado y la pintura. Extiende las fronteras de su trabajo mediante los ensambles, las esculturas en madera y en piedra, y las instalaciones.

La exhibición procura propiciar una experiencia inmersiva en las reflexiones y en las búsquedas del artista. Fue concebida como un gran viaje en ese universo que se fue configurando a partir de las dudas, las preguntas, las rupturas, las exploraciones, los equívocos y los hallazgos propios de cualquier proceso. Ese es el viaje del aprendiz