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Museo de Numismática

Descubra los medios de pago que hemos utilizado en Costa Rica y recorra la historia del país.

El Museo de Numismática cuya exhibición permanente se titula Del Real al Colón: Historia de la Moneda en Costa Rica muestra cerca de 300 objetos de la colección que generan un recorrido por la historia económica de Costa Rica desde la época precolombina hasta la actualidad.

Esta muestra es cronológica, por lo tanto, permite viajar por los diferentes períodos de la historia desde el siglo XVI hasta la actualidad a través de las monedas, los billetes y los boletos de café que se han utilizado en nuestro país.

El Museo está dividido en cinco áreas temáticas que abarcan la historia de la moneda, la historia de la Casa de la Moneda, las monedas privadas, la educación financiera y la nueva familia de billetes. En cada una de estas áreas se destacan los objetos más extraordinarios de la colección, como la primera moneda del país, la más antigua o la que tiene más valor, entre otros. Estas piezas claves introducen el período histórico al que pertenecen o las temáticas que aborda la exhibición.

Además, los conceptos fundamentales de la educación financiera están presentes a lo largo del recorrido de tal manera que el visitante identifique las prácticas de intercambio de la historia y reconozca los hábitos que actualmente son beneficiosos en el manejo de sus finanzas.

 

Breve recorrido y objetos destacados

En las sociedades precolombinas, las transacciones de bienes se dieron sobre la base del trueque o el intercambio de productos como sal, cacao, maíz, cerámica, algodón, objetos de oro y otros. Durante el proceso de conquista de Costa Rica, en el siglo XVI, los españoles utilizaron, entre otras cosas, cuentas de vidrio ‒llamadas chaquiras‒ como un objeto para intercambiar distintos productos con los indígenas, entre ellos oro. Estas chaquiras eran muy apreciadas entre los indígenas, ya que con ellas se hacían grandes collares, los cuales eran indicadores de rango social entre estos grupos. Durante el siglo XVII, en la ciudad de Santiago de Talamanca, las chaquiras funcionaron como moneda y se estableció su equivalencia, con la moneda oficial de plata, en cinco chaquiras por un real.

El territorio de lo que hoy es Costa Rica fue un centro de intercambio comercial, con redes de intercambio tanto terrestres como marítimas, extendiéndose fuera de nuestras fronteras actuales tanto hacia el norte, como hacia el sur. 

Moneda española de 8 reales, 1681
Moneda española de 8 reales, 1681

A partir del siglo XVI, los españoles comenzaron a colonizar el territorio que hoy es Costa Rica e impusieron una nueva organización social, económica, cultural y política con lo cual el modo de vida de las sociedades precolombinas cambió radicalmente.

Se impuso el sistema monetario español, este estaba basado en el uso de dos metales: el oro y la plata, es decir, un sistema bimetálico. Las monedas de oro se llamaban escudos y las de plata, reales. A los 8 reales se les llamaba “peso”. Una problemática constante a lo largo de la época colonial y hasta el siglo XX fue el de la escasez de moneda, debido a que en la provincia de Costa Rica, que perteneció a la Capitanía General de Guatemala, España no fundó una casa de moneda.

Además, una parte de la poca moneda que circulaba ingresaba por medio del comercio que tenía la provincia con otras colonias del Imperio Español. Por ejemplo, las ferias comerciales de Portobello en Panamá.

Debido a la escasez de metálico, durante el siglo XVIII también se utilizaron las semillas de cacao como medio de pago.

Así los dos sistemas, el de la moneda y el del trueque, se integraron para transar bienes y servicios. Existía también una moneda de menor denominación utilizada para transacciones de menor valor llamada “maravedí” y era hecha de cobre.

La moneda es el vehículo de expresión oficial del poder que la emite. Retratos, escudos y leyendas se combinan para plasmar mensajes de poder, soberanía o sometimiento. También, hace referencia a aspectos políticos, sociales, económicos y culturales relevantes para la sociedad o los individuos que las emiten.

En todas las épocas, uno de los primeros actos de soberanía de Estados y Repúblicas independientes ha sido acuñar moneda propia. Emitir moneda no es solo una necesidad económica, sino un signo de identidad. Por ello, la cara que se considera más importante, llamada anverso, está ocupada por los emblemas del poder emisor, sea un monarca, un Estado o una República.

Con motivo de la independencia de Guatemala, en 1821, se emitió una medalla para conmemorar el hecho. Esta medalla, emitida en 1822, se convirtió en la primera medalla de proclamación de Centroamérica después de la independencia. Entre 1821 y 1824, en Costa Rica, la moneda continuó siendo escasa, a pesar del desarrollo de algunas actividades como la minería en los Montes del Aguacate y, al no acuñarse moneda propia, se siguió utilizando la moneda colonial junto con la de otros estados de América recientemente independizados.

“Moneda de la Palmera”, 1824

Después de la independencia se continuó utilizando la misma moneda del sistema monetario español colonial: los reales o monedas hechas de plata, el peso (equivalente a 8 partes) y los escudos, monedas hechas de oro. La moneda continuó siendo muy escasa ya que no abundaban medios para emitirlas o materiales como el oro o la plata, y por esta razón continúan circulando monedas del periodo colonial junto con la de otros estados.

En 1824 se funda la Federación Centroamericana formada por 5 estados: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, las antiguas provincias de la Capitanía de Guatemala. Mediante la “Ley de la moneda de la Federación”, se definieron los nuevos signos e inscripciones creando una moneda nueva y cambiando las imágenes y leyendas que aparecerían en esta.

En cuanto al diseño, estas tenían el escudo de la Federación con la leyenda “libre, crezca, fecundo”, las figuras de 5 volcanes representando los cinco estados, y un sol en la moneda de oro localizado en el cenit y la de plata tenía un sol naciente. Estas nuevas monedas mantuvieron el nombre de reales y escudos.

Durante este período Costa Rica va a tener una casa de moneda provisional llamada el Ingenio Los Horcones, que funcionó hasta 1928 cuando se establece la Casa de la Moneda, en San José.

Moneda de 8 reales, 1841
Moneda de 8 reales, 1841

Una figura muy importante en este período es Braulio Carrillo (nuestro primer Jefe de Estado), quien gobernó Costa Rica desde 1838-1842, momento en que el país se separa de la Federación Centroamericana.

En ese período, solo se acuñaron monedas de oro de un escudo, y de plata de medio real, ante la escasez de circulante, se autorizó poner un resello compuesto por una estrella de seis puntas, sobre monedas extranjeras o de períodos anteriores y con esto se validaba la circulación de las mismas. Además, a estas monedas se les extrajo un pequeño bocado para comprobar la calidad del metal, asegurarse de su legitimidad y cobrar parte de este trabajo.

Costa Rica en este momento es un Estado naciente con una economía en desarrollo. Por esta razón, entre los símbolos que se usan en las monedas están los que aluden a la economía, y a la representación de productos como el tabaco que en determinado momento se intentó exportarlo al mercado internacional.

En 1842, Francisco Morazán derrocó a Braulio Carrillo y se instaló como Jefe de Estado de Costa Rica, con el objetivo de re-establecer la República Federal Centroamericana. Por tal motivo, se volvieron a utilizar el diseño y las monedas del período de la Federación. A pesar de que Francisco Morazán fue derrocado en 1842, los Gobiernos que lo sucedieron hasta 1848 mantuvieron el diseño y las monedas de la Federación, con la esperanza de que ésta se constituyera nuevamente.

Las “Macuquinas”, moneda colonial emitida en América con bordes irregulares y deformes por la técnica rudimentaria con que se elaboraron, fue resellada para aumentar el circulante de moneda.

En 1847, para conmemorar la nueva Constitución se emitió la primera moneda conmemorativa de Costa Rica, con valor de un real, la cual tenía, en el anverso, una planta de café, cuyo cultivo había permitido la incorporación de Costa Rica al mercado mundial por medio de la exportación de este producto y, en el reverso, un grabado del “rostro de una joven india”, con un gran parecido a una “Virgen María”. Es probable que esta haya sido la razón de llamar popularmente a esta moneda “Mariquita”.

Moneda de 1 peso, 1850
Moneda de 1 peso, 1850

El 31 de agosto de 1848, durante el Gobierno del doctor José María Castro Madriz, se proclamó a Costa Rica como una república soberana e independiente y se inició el establecimiento de relaciones diplomáticas con diferentes países europeos y con los Estados Unidos. Como parte de los nuevos símbolos que se adoptaron para la República de Costa Rica, fundada el 31 de agosto de 1848, se decretó la creación de una bandera y de un escudo, los cuales fueron, posteriormente, grabados en las monedas. A partir de ese momento, se instituyó el nombre “peso” de manera oficial para las monedas de plata. En 1858, se estableció el primer banco, llamado Banco Nacional Costarricense, el cual solo funcionó por un año.

Debido a la escasez de moneda circulante y a que aún no se tenían troqueles para emitir nuevas monedas, se siguen utilizando monedas de la Federación y hasta monedas extranjeras pero con el resello conocido como “León Pasante”.

Muchas de las imágenes presentes en monedas y billetes tienen una fuerte influencia de la tendencia neoclásica europea, como por ejemplo la moneda de la “india parada”.

Los cambistas surgen como profesionales que se encargan de intercambiar moneda de una denominación por otra, prestar dinero y garantizar pagos a distancia; es el concepto actual de banco. La palabra banco para denominar una entidad financiera proviene de los bancos en los cuales se sentaban estos cambistas a realizar sus transacciones.

Moneda de 5 pesos, 1873
Moneda de 5 pesos, 1873

En el año 1863, se estableció el sistema decimal, según el cual la unidad monetaria sería el “peso”, tanto para las monedas de oro como para las de plata, fraccionado en cien partes, llamadas centavos, desapareciendo el sistema de reales, escudos y onzas heredado del período colonial. Esta reforma facilitó el comercio exterior, ya que muchos países utilizaban ese sistema. Este período fue el inicio de la consolidación de los bancos y de la utilización del papel moneda en Costa Rica, con el surgimiento de los bancos privados, como el Anglo Costarricense (1863) y el de la Unión (1877), entre otros.

Con respecto a la equivalencia de la nueva moneda con las anteriores podemos decir que 1 peso era equivalente a 8 reales.

Moneda de 20 colones, 1900
Moneda de 20 colones, 1900

En 1896 la moneda de Costa Rica cambió su nombre “peso” por el de “colón”. El colón estuvo dividido en 100 partes llamados céntimos. El nombre “colón” se adoptó en honor a Cristóbal Colón debido a la celebración del IV centenario de la llegada de los europeos a América efectuada cuatro años antes.

En este período, se acuñaron monedas de oro de 2, 5, 10 y 20 pesos, y 5, 10, 25 y 50 céntimos en plata, aunque, paulatinamente, se empezaron a utilizar otros materiales más baratos, como el cobre y las aleaciones como el latón (mezcla de cobre con cinc) y el cuproníquel (cobre y níquel) para las monedas de baja denominación (2, 5 y 10 céntimos), los cuales se usaron para la fabricación de todas las monedas a partir de la década de 1930.

Este proceso no solo se dio en Costa Rica, sino que fue a nivel mundial, como una medida ante situaciones que golpearon las economías como la Primera Guerra Mundial y la crisis del capitalismo en 1930.

A partir de 1951, para la fabricación de las monedas se utilizó, principalmente, el cuproníquel, aunque, también, el acero, el latón y el aluminio, sobre todo para monedas de baja denominación. La crisis económica de inicios de la década de 1980 hizo que, a partir de 1983, se redujera el tamaño de las monedas y se utilizaran metales más baratos como el acero y el aluminio, que desaparecieran algunas monedas de baja denominación y que se acuñaran denominaciones de 5, 10 y 20 colones.

En el año 1995, se realizó la primera emisión del tipo que se le ha llamado “Nuevo cono monetario”, el cual está vigente hasta hoy, caracterizado porque sus monedas son de color dorado y fabricadas en aleaciones como acero revestido en bronce, bronce al aluminio y metales como el aluminio. Desde 1995, se han introducido monedas de 50, 100 y 500 colones para sustituir billetes de estas denominaciones.

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Recursos para la visita

Visite la exhibición en nuestro horario actual de 9: 15 a.m. a 5 p.m. Descargue los siguientes recursos para conocer más de la historia de los medios de cambio utilizados en Costa Rica.

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